"Somos ananos nos lombos de xigantes"

Lembrade que todo o que hai neste blog (e noutros moitos) é grazas ó traballo xeneroso daqueles que foron creando, buscando, organizando e dende logo compartindo todo o que hai pululando pola rede e que para nós sería descoñecido sen o seu esforzo.
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martes, 20 de octubre de 2009

Distracción

É doado estudar ou traballar con música? Ó protagonista desta curtametraxe parece que non lle vai moi ben.
Nunca vos sentíchedes asediados por esa musiquilla ou esos ruídos que vos acaban machacando os ouvidos?
!Pero aínda que non valga de moito tamén hai lugar para a vinganza¡

martes, 17 de junio de 2008

Curtametraxes medioambientais

Os estudios de animación Aardman (creadores de Wallace & Gromit entre outros) nos chega esta páxina sobre a protección do medio ambente a través duns estupendos curtametraxes (en inglés).
Disfrutade deles clickando eiquí ...

martes, 20 de mayo de 2008

Nos tamén "Queremos tanto a Julio"

De Trafegando ronseis recibimos este video sobre un conto de Cortazar. Hai un problema que é que non entendemos moito, ¿ou sí?
Disfrutádeo


Por certo aquí tedes o brevísimo conto orixinal

Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo.

– ¡Asquerosa! – brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivorearle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abrocojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de esas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgandose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas.

– ¡Payahás, payahás! – crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué.

– ¿Te das cuenta? – sinterrunge la señora Fifa.

– ¡El muy cornaputo! – vociflama la Tota.

Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofitas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas.